I INTRODUCCIÓNLa destrucción de los explosivos, los accesorios explosivos y los residuos de ambos, entendiéndose por tal su descomposición de forma que no pueda producirse su regeneración, es una operación particularmente delicada, independientemente de la cantidad de explosivo de la que se trate, que requiere un conocimiento profundo de la materia o el asesoramiento de un técnico, especialista en explosivos, que dirija los trabajos y establezca las medidas de seguridad necesarias en cada caso. El riesgo asociado a la destrucción de los explosivos y/o de sus residuos, la problemática implícita a la operación y el, cada vez mayor, interés en relación con la seguridad y el medio ambiente de las empresas y de la sociedad en general, exigen, en trabajos como el que nos ocupa, la adopción de una serie de medidas preventivas que garanticen el buen fin de los mismos y la falta de alteración del entorno. En este documento se recogen recomendaciones para satisfacer dichas exigencias que son el resultado de la opinión de expertos en explosivos. No obstante, en cada caso, deberán analizarse cuidadosamente los riesgos de la acción o acciones que se prevé realizar, adoptando las medidas preventivas adecuadas, de acuerdo con la legislación del país, territorio, comunidad o municipio y aplicando siempre, además, estrictos criterios de prudencia. La finalidad de este documento es establecer las condiciones mínimas necesarias para la destrucción de residuos explosivos con las debidas garantías de seguridad tanto del personal como de las instalaciones así como de respeto al medio ambiente pero en todo caso:
Además es conveniente recordar siempre que: • Los explosivos y sus accesorios están diseñados para ofrecer seguridad en su almacenamiento, transporte y uso, siempre y cuando se manejen de conformidad con el consejo experto que el fabricante y la industria de explosivos proporcionan al usuario. • La destrucción de explosivos es una operación poco habitual en la que deben extremarse las precauciones rutinarias aplicadas en la utilización normal de los explosivos. • Exceptuando casos aislados en los que se destruyen explosivos útiles, en la mayoría de los casos, las destrucciones son de explosivos o accesorios inservibles cuyas características pueden estar modificadas y, por tanto, pueden presentar riesgos mayores a los habituales. • Una de las causas más frecuentes de accidentes cuando se procede a la destrucción de explosivos se produce en parte por una actitud despreocupada en relación con estas operaciones. • Si los explosivos que se desea destruir se encuentran en condiciones defectuosas, deberá acudirse al asesoramiento de un experto. Por todo lo anterior, es fundamental que toda persona a la que se le confíe la tarea de la eliminación de explosivos, esté convenientemente cualificada y debidamente instruida sobre los métodos de destrucción seguros, y sea conocedora de los productos que van a ser eliminados. Una práctica común durante muchos años para destruir explosivos, consiste en la quema de pequeñas cantidades del mismo a cielo abierto. Este método es seguro a condición de que se respeten las instrucciones de seguridad y medioambientales. Con todo, en ocasiones se plantean objeciones a esta forma de eliminación, en cuyo caso deberán buscarse métodos de destrucción alternativos respetando siempre la necesidad primordial de que tales métodos sean seguros. En estas ocasiones, el método más seguro de eliminación consiste en la incorporación de cantidades limitadas de los explosivos que se quiere destruir a una voladura en serie, aunque, nuevamente, a condición de que se respeten estrictamente tanto la limitación de cantidades como las medidas de seguridad. En cualquier caso hay que tener siempre en cuenta que:
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