Los cristales más grandes del mundo han sido descubiertos en dos cavidades de Plata y el Zinc, en las cuevas de Naica, en Chiuahua, México, alcanzan longitudes de hasta 15 metros y 1.5 metros de grosor, con un peso de 55 toneladas. Los cristales están compuestos de selenita, una forma cristalina del yeso mineral.